Beatiful Creatures | Capítulo VII
| Séptima Entrada |
Tenía varios años viviendo con aquel amable hombre, con el tiempo había aprendido a hablar su idioma y ahora conversaban amenamente, aunque no sin un poco de dificultad en algunos momentos.
Cuando tenían tres años viviendo juntos, él se había dado cuenta de lo que ella era, y si bien se había molestado porque ella no tuvo la confianza de decirle, también comprendió el actuar de la hermosa criatura. Desde entonces ella había estado buscando a su familia restante, tenía que haber al menos un sobreviviente, pero en cada intento, fallaba miserablemente, sus temores parecían volverse realidad cada vez que regresaba con las manos vacías. Su tristeza era inmensa, pero cada día trataba de seguir adelante.
Pasaron las estaciones, y un día, una terrible enfermedad empezó a hacerse presente en el pequeño pueblo donde vivían. Las plantas empezaron a secarse, el ganado empezaba a enfermar y el agua sabía mal. Los humanos se enfermaban con facilidad. En ese primer momento no se interesó mucho en estos cambios. Grave error de su parte.
Un año después, gran parte del pueblo estaba enfermo, ella y su ahora esposo estaban cuidando de un pequeño niño, hijo de ambos, su pequeña familia estaba sana y ella temía por ellos, su amor era humano, y tenía la certeza de que su hijo había heredado algo de ella. Sin embargo, temía por su mitad humana.
Una noche, mientras regresaba a casa, una luz cegadora la envolvió, era una suerte que para esa hora, todos estaban en sus casas, su hogar se encontraba adentrado en el bosque, ahora cada vez más seco. Así que al menos no tendría que preocuparse por la vista de curiosos humanos.
Cerró los ojos por un momento mientras que sentía cambiar su cuerpo contra su voluntad. Cuando los abrió, se sorprendió de estar en una pequeña playa, rodeada de cuatro humanos, cuatro humanos que tenían un extraño olor a criatura. Ellos eran iguales a su hijo, notó con cierta sorpresa.
Sintiendo el poder que ellos tenían, por primera vez en mucho tiempo, después de llegar con su ahora amor, conocer la paz y tranquilidad, temió por su vida de nuevo.
|Séptimo Capítulo |
Se despertó con el sonido de un hechizo de alarma, abrió los ojos con cansancio acumulado y se estiró con pesar. Había organizado sus papeles en un par de días y había tomado un descanso de un día más antes de ir al ministerio.
Había tomado tiempo, pero ahora tenía una línea temporal bastante pulida de los sucesos después de la apertura de los portales. Era algo bueno que no le debía explicaciones a nadie, puesto que le resultaría difícil mencionar cuánto se había obsesionado por este tema en su adolescencia.
Se levantó mientras se estiraba, escuchando sus huesos romperse en la tensión acumulada, se sentía…agotado. Sin embargo, era una especie de cansancio agradable, que dejaba el vestigio de un orgullo de una meta recientemente alcanzada.
Se dirigió a la cocina, notando algunos pobres búhos esperando dejar su correspondencia. Tal vez era el momento de conseguir un elfo doméstico, que organice todo mientras él estaba dormido, o involucrado en sus deberes investigativos. Tomó una nota mental de preguntar a Draco sobre ello, hasta ahora, siempre había ignorando esa necesidad. Pero tal vez era el momento de cambiar eso.
Le quitó las cartas a cada búho, asegurándose de darles algunos chuches, para evitar su furia. Principalmente los del ministerio y los de gringotts, tendían a morder si no estaban contentos.
Lentamente, mientras tomaba su café, fue abriendo los sobres uno a uno. Separando los personales. Abrió la carta que le había enviado su tutor, sonrió ante lo que decía.
“Harry.
Necesitas prestar más atención a tu familia, espero que puedas apartar algo de tiempo de tu apretada agenda para reunirte conmigo en exactamente una semana, en el caldero chorreante a las 3:00 p.m.
No me hagas ir tras de ti de nuevo, pensé que ya habíamos pasado por esto.
Con amor, Remus J. Lupin.”
Nuevamente hizo una nota mental para apartar tiempo para una visita. Sabía las consecuencias de ello, y no quería a un hombre lobo furioso tocando su puerta esta vez. Negó levemente con la cabeza, esa vez Remus lo había despertado, estaba totalmente cansado, así que en medio del regaño se había quedado dormido de pie, en la sala de estar. Definitivamente no necesitaba a su preocupado tutor hacer algo así de nuevo.
Leyó rápidamente la carta de los Potter, antes de prenderla en fuego. Aún no entendía cómo no se rendían en sus intentos para ponerse en contacto.
La carta del ministerio si bien fue bastante interesante, le hizo querer quemarla también. antes de ir a trabajar, tendría que ir a hacer una visita a Daphne, tal vez podría salirse con la suya y cambiarse en los baños, pero no querría arriesgarse a ser descubierto por algún mago o bruja atentos. Así que el doble viaje por red flu, era suficiente para ponerlo de mal humor.
…
—Sr. de la Oscuridad, la reunión será el día 25 de este mes. El Sr. de la Luz no me ha comentado más al respecto. Sin embargo el formulario ha sido llenado correctamente.
—Según los estatutos de Merlín, todas las partes que conforman la unidad deberán estar informados sobre los asistentes y…sus predecesores, me extraña la decisión de mantener oculta esta información.
—El Sr. de la Luz alegó un peligro inminente para su aprendiz. Excepto su nombre, todo está rellenado de forma correcta.
—¿De nuevo con sus delirios de peligro? ¿Con qué argumento? No me digas que nuevamente piensa que la facción oscura tratará de hacer algo en su contra…
—No especificó, sin embargo, puede que sea esa su razón.
—No puedo creer que Dumbledore siga pensando tan mal de los magos oscuros…pero eso no es algo que deba importarme, gracias por su información Srita. Greengrass.
El Sr. de la Oscuridad dio media vuelta, notando a Harry a un par de metros. —Buenos días. Sr. Potter—. Saludó.
—Buen día, Sr. de la Oscuridad.
—Tal vez, no sea el momento adecuado, pero aprovecho para agradecer su apoyo en nuestras últimas leyes.
—No hay que agradecer, creo que los últimos proyectos en ley, sobre la categorización de las criaturas oscuras es bastante interesante. Aún no puedo creer que Umbridge quiera considerar a los elfos domésticos como oscuros.
El Sr. de la oscuridad soltó una breve risa. —Esa mujer es un problema en su puesto, no puedo creer que Fudge esté contento con ella.
Harry se encogió de hombros. —Al menos ya no está tratando de meterse en Hogwarts, no podría creer lo que su enseñanza podría llevar a mentes jóvenes.
Tom Riddle rió con un poco de gracia. —Sin mencionar que usted es una de esas “mentes jóvenes”.
—Una mente jóven que ya no está en el colegio. Debo de estar agradecido por estos pequeños gustos de la vida.
—Considerando tu desempeño en el Wizengamont, creo que “pequeño” queda corto.
—Uno tiene que hacerse conocido de alguna forma.
Tom volvió a sonreír. —En eso, Sr. Potter, tiene razón—. Riddle miró su reloj, atento a la hora. —Creo que es hora de mi retirada. Tengo trabajo que hacer.
—Adelante, Sr. de la oscuridad. Que tenga un buen día.
—Buen día, Sr. Potter.
Harry se dio la vuelta para mirar a su amiga Daphne, que le sonreía de oreja a oreja. —Ni una palabra. Greengrass
—Mis labios están sellados… Pero, ¿Desde cuándo conoces bien al Sr. Oscuro?
—¿Quien dijo que lo conozco?
—Oh, vamos, fuimos a Hogwarts juntos…
—Sigues asistiendo al colegio…
—Pero tú no, somos del mismo año, así que te conozco…un poco al menos.
—¿Estás tratando de decir algo?
—Conozco esa mirada..
—¿Mm?
—Esa es la mirada que tienes cuando algo te interesa… pero bueno, si vienes sin que te saquen de tu guarida, es que quieres preguntarme algo.
Harry se rió y con una sonrisa preguntó sobre sus inquietudes con la siguiente sesión del ministerio. —Está esta audiencia dentro de 6 meses…
…
Había entrado a su oficina rápidamente, notando que cada cosa estaba en su lugar, aunque no le extrañaba siempre era algo reconfortante entrar y saber que efectivamente, todo estaba en orden. Sus hechizos lo confirmaban totalmente.
Dejó la enorme carpeta que tenía en sus manos en el escritorio y empezó a organizar todo de nuevo. Había estado revisando la información de la aparición de los portales y notó con gran interés, que había al menos 3 portales que no habían sido cubiertos por la prensa. Agregándolos a la línea temporal, consideró por un momento si esto cambiaba las cosas…aunque sea un poco, tratar de encontrar un patrón no siempre era fácil, pero al menos era un inicio. Tal vez, podría encontrar la forma de saber cuándo aparecería el siguiente.
…
Sala de juntas del departamento de Portales Dimensionales.
4:00 p.m.
—Sr. de la Luz, creo que hemos acordado anteriormente el curso de acción del departamento de portales dimensionales. No soy yo, sino el departamento de misterios y el ministerio mismo quienes decidieron actuar de ésta forma..
—Tom. Creo que no entiendes, esta información es relevante para todos los magos, no solo para el ministro, sin ofender—. El anciano mago miró a H a los ojos, de forma increíble Harry pensó que lo miraba directamente, tanto que estuvo tentado a verificar si su capa estaba funcionando correctamente. —Pero creo que el departamento de misterios no entiende por completo la relevancia del asunto.
—Creo, que esta junta es irrelevante, después de todo, todos nosotros estamos sujetos a contratos mágicos.
—Pero debe haber algo que se pueda compartir, Tom. Principalmente si esto tiene que ver sobre la energía de esta… nueva magia.
Tanto H como el Sr. Oscuro se tensaron un poco. —Cualquier información, Sr. de la luz, es totalmente clasificada—. Dijo H con los dientes apretados. —Cuando tengamos algo relevante que compartir, el ministro y usted serán los primeros en saberlo.
—No dudo de su capacidad, H, pero la situación…
El Sr. de la oscuridad, Tom Riddle, tuvo suficiente, siempre había actuado como el Sr. de la magia más jóven y lamentablemente Dumbledore no entendía que no eran enemigos. —Es todo, Dumbledore, en cuanto encontremos algo concreto nos pondremos en contacto.
Dumbledore se tensó, era la primera vez que Tom no se refería a él con el título apropiado.
Ambos se levantaron y salieron de la sala de juntas pequeña donde Dumbledore los había atrapado.
—¿Te has puesto de su lado malo al fin?—. Dijo con cierta sorna el inefable.
—A sus ojos, siempre he estado de su lado malo.
Harry soltó una risotada mientras salían de la sala. Dumbledore se quedó sentado, en su silla, con una mirada afilada y un rostro tallado en mármol con molestia no contenida. Algo discordante con la imagen de anciano mago que usualmente tenía.
…
Harry entró al departamento de Portales dimensionales tarareando una canción de las weekly witch de su último single del año. Estaba intrigado, los señores de la Oscuridad y de la Luz, estaban en discordancia, eso era bien conocido, y aún así, ésto era interesante. Sabía que no se llevaban tan bien, era conocimiento común, pero…era la primera vez que Thomas Riddle le regresaba la mala actitud a Albus Dumbledore.
Tendría que ver y asegurarse de ponerse del lado correcto, de momento, se mantendría con quien le permitiera trabajar sin bloqueos.
También tenía un asunto preocupante; aparentemente había alguien que sacaba información del departamento. Información general, pero al final de todo, información valiosa, y ahora no sabía qué tanto sabía Dumbledore.
…
Harry caminó por las calles hacia el caldero chorreante, no llegaba tarde, pero tenía ese presentimiento que su tutor le podría amonestar severamente si lo hacía. Entendía la preocupación del contrario, puesto que a lo largo de los años se habían vuelto muy unidos, pero a veces sentía que se sobrepasaba un poco. “Rebeldía Adolescente” le había dicho más de una vez su tutor, para su desgracia.
Llegó unos minutos antes de la hora acordada, aunque no se sorprendió de ver al mago sentado en una reserva para ellos. —Hola Remus, ¿Cómo estás?
—¡Harry! Estoy muy bien, últimamente las cosas han sido más fáciles.
—¡Que bien! Me alegro que todo esté en orden, ¿Cómo te va en tu trabajo?
—Me sigue sorprendiendo que a mi jefe no le importe que me ausente 3 días al mes. Ha sido muy…considerado de su parte.
Harry sonrió, una mirada de cierta pena en su rostro. —No es consideración, Remus, es algo que debió ser desde hace mucho tiempo. Educación y un trabajo digno es necesario para toda criatura.
—Aún me sigue sorprendiendo Harry. Después de tantos años de lucha…
Harry asintió. —Debemos agradecer como están las cosas ahora. Y eso me dice que fue un paso correcto meterse al Wizengamot, a pesar de mi corta edad.
Remus sonrió. —Aún me sigue sorprendiendo cuando me dijiste que era lo que querías hacer. Pensé que seguirías otros pasos.
—¿Los pasos de mi padre?—. Preguntó con una sonrisa sarcástica.
—No, pero pensé que buscarías algunas maestrías antes de meterte a la política, aunque también consideré que conseguirías un trabajo en el ministerio.
—Dedicarme a las inversiones de la casa es más sencillo, me da más tiempo para dedicarme a otros proyectos.
—De eso quería hablar, Harry. De hecho me preocupa que estés encerrado todo el tiempo en tu hogar.
—Remus…
—No, Harry, se que metiste tu curriculum hace un año y medio para el ministerio, una negativa no tiene que dejarte sin opciones de carrera. Me dijiste que te sobra con lo que haces…pero no sales de tu hogar a menos que te obliguen.
—Puedes visitar cuando quieras, Remus.
Remus se rió con gracia. —No desde la última vez. Estuve atrapado tres días antes de que te dieras cuenta.
Harry sonrió ante el recuerdo. —No sabía que visitarías si no, hubiera cambiado las protecciones. Creo que tu firma mágica ya está en ellas.
—Pero eso no cambia que necesitas algo que hacer para llenar otros aspectos en tu vida.
—Remus—. Harry suspiró, regularmente el contrato para inefable, permitía comentar a la familia que trabajo tenía, siempre y cuando la familia esté dispuesta a firmar otro contrato, más laxo que el principal, pero igualmente restrictivo ante la carrera seleccionada del mismo familiar. —Has traído esto por los últimos 6 meses…
—...Solo me preocupo por ti.
—Y yo te he dicho que no te preocupes.
—Es inevitable que lo haga. No después de…
Harry negó con la cabeza, con una de sus manos, tomó la mano de Remus que tenía arriba de la mesa. —No tienes porqué preocuparte Remus. Ya no soy el mismo que hace años y…bueno, tengo un trabajo.
Esto tomó por sorpresa a Remus. —Necesitas tratar con los magos Harry, no solo con los duendes en Gringotts.
Harry volvió a sonreír. —No, Remus, tengo un trabajo, pero…es complicado.
Harry rebuscó en la mochila que siempre cargaba para todas partes. Tenía un par de encantamientos bastante útiles de peso pluma y aumento de espacio. Según lo que le dijo su jefe, tenía un par de contratos familiares en alguna parte.
—Cuando envié mi solicitud al ministerio para un puesto de asistente, me sorprendió bastante una propuesta que recibí a cambio, en un principio estuve pensando en quienes estarían involucrados en esto, no es exactamente fácil pero tampoco puedo mantenerte más tiempo al margen, no si sigues insistiendo en…
—Harry…estás divagando—. Remus dijo con calma, con una muy leve sonrisa en su rostro. —Si piensas que me molestaría, sabes que no es así ¿Cierto?
Harry se quedó un poco incómodo, deteniendo todo movimiento.. —Supongo que los viejos hábitos tardan en morir.
—Entonces, ¿Qué es lo que quieres mostrarme?—. Volvió a preguntar con un tono tranquilo.
—Cierto—. Harry reanudó su búsqueda, después de un par de minutos, sacó un pergamino con un tono dorado, mientras se tomaba un momento para poner unos simples amuletos de privacidad, junto a un “no me notes” además de una alerta para identificar si alguien mostraba interés en la plática. —Tienes que firmar esto primero.
Remus lo tomó con manos ligeramente temblorosas, leyéndolo rápidamente. El contrato no era otra cosa sino uno de no divulgación de información confidencial.
—Esto te va a proteger de hablar sin querer sobre lo que hablaremos, incluso funciona con legeremancia, está certificado por el ministerio y el banco Gringotts, con la magia de los duendes.
—¿Cómo conseguiste esto Harry?
—Si lo firmas, podremos hablar de ello.
Remus volvió a leer el contrato y con un leve suspiro y un sentimiento inquieto, firmó.
—Bien—. Harry se removió inquieto cuando Remus terminó de firmar el contrato, lo volvía a leer y se lo regresaba a Harry. —Entonces…recibí una oferta de trabajo dentro del ministerio, aparentemente conseguí la atención del departamento de misterios.
Remus se sentó más derecho, mirando a Harry. —Harry—. Susurró. —Quieres decir…
—Si, Remus, me uní al equipo de inefables hace casi un año.
El departamento de misterios siempre había albergado cierto tabú en las familias, una parte enorme era su alto nivel de secreto, que incluso, lo único que se le permitía a Harry compartir con su tutor, era que estaba dentro del departamento, no se le permitía hablar de ningún proyecto en el que estuviera trabajando. Sin contar que había numerosos rumores sobre el tipo de magia que usaban.
Nervioso, Remus se pasó la mano por el cabello, impresionado aunque ya sabía que su protegido estaba en algunos asuntos de los que no hablaba.
—¿Por qué no me dijiste?—. Dijo como una ocurrencia tardía.
—Yo no sabía si tú…estarías de acuerdo con ello.
Remus se deshizo totalmente, cualquier barrera o inquietud fue reemplazada con simpatía. —Harry, no importa lo que quieras, o en qué quieras trabajar…sabes que siempre te apoyaré, sin importar qué. Eso recuérdalo. Siempre.
Harry asintió solemne, aunque todavía un sentimiento de culpa se podía ver en su semblante.
—¿Eres felíz con tu trabajo?—. Preguntó Remus, puesto que sabía que no podría preguntar detalles.
—Mucho…—. Y eso fue suficiente para Remus.
—Perfecto. Hablando de temas…de otra índoles, me incomoda preguntar, pero, ¿Has visto la demanda que se presentará en el Wizengamot dentro de unos meses?
—Si, estuve en la oficina de Rodolphus, Daphne me contó lo que sabía de la situación. ¿Cómo es que llegó a tanto?
Remus suspiró. —Sirius siempre ha sido un hombre complicado, incluso con lo que pasó…no me sorprende sus acciones, aunque últimamente ha tratado de contactar conmigo nuevamente—. Dijo con inquietud.
—No tienes que alejarte de ellos por mí.
—Sé que no, Harry. Pero quiero hacerlo, lo que hicieron… Sinceramente si esto está pasando, te puedo decir que es porque Sirius se olvidó en que eres su ahijado—. El hombre se removió incómodo. —Lo siento Harry.
—No…ya no tiene el impacto que pudo tener en el pasado, he aprendido a aceptar lo que me hicieron y entender que no fue mi culpa. Desgraciadamente Sirius siempre estuvo muy apegado a James.
Remus asintió. —Solo tendremos que esperar y ver.
Harry asintió solemne, tendrían que esperar y ver lo que sucederá en la siguiente reunión programada del Wizengamont.
….
—Buenas tardes Sr. Lupin—. Rodolphus Lestrange se sentó en el pequeño pub cabeza de puerco. El hombre frente a él se mostró ligeramente incómodo pero asintió al saludo. Claramente nervioso. —Creo que sabe porque estoy aquí.
—Lo supongo, es debido a la demanda que está estableciendo Sirius Black ¿Verdad?
—En efecto. Estamos de suerte que esto no lo pudieran ocultar tan fácilmente, y que todo mi despacho está al tanto de cualquier movimiento legal que ocurra junto a Harry. Sin embargo, no estoy aquí para hablar sobre esto. Sino acerca de todo lo que usted puede decirme sobre Sirius Black y su familia.
Remus Lupin asintió. —Trataré de ayudar en lo que pueda, pero espero y entienda que mi ayuda puede ser muy limitada desde que ya no estoy en contacto con James y Sirius.
—Cualquier ayuda puede ser útil y nos puede dar el indicio necesario para ir por un buen camino.
….
Hay algo mal en todo esto que Harry no puede poner en orden. Todo el mundo está de un color gris opaco, ollin cae del cielo y parece poner aún más oscuro el mundo que lo rodea. No puede definir bien lo que sucede, hay árboles, eso está seguro, un bosque, al parecer, pero por alguna razón su cerebro no puede captar lo que está viendo de frente. Una especie de voces se escuchan a su alrededor. Se siente desconcertado y no tiene mucho para pensar cuando una gran mano lo agarra del cuello y trata de estrangularlo, solo para que sea sustituido por un aleteo y el terrible sentimiento de ser devorado.
Se levantó gritando, sudando, jadeando y con un leve temblor en todo su cuerpo.
…
Sala de juicios de asuntos familiares, Ministerio. 8:00 a.m. Cuarta sesión del caso Potter.
—Entonces, Sr. Potter, ¿No niega los hechos ocurridos el día 8 de julio de XXX cuando el pequeño Harry tenía poco más de un año?
—No, debido a lo mencionado por nuestro abogado, dejamos a Harry con su tía Petunia, hermana de mi esposa Lily. Para ser educado. Como se mencionó antes, la esfera de mi familia mostró la falta de magia de Harry. Y creímos conveniente que fuese criado en un ambiente muggle.
—Sin embargo, una entrevista realizada a sus parientes, en el caso #1587-C del departamento de bienestar infantil, Petunia Durlesy, antes Evans, mencionó tratar de contactarlos en varias ocasiones, para alertarlos de posible magia accidental que Harry estaba realizando. A sus palabras, y cito textualmente—. El abogado agarró un pergamino largo. —”los llamamos varias veces, les mandamos cartas con sus estúpidas lechuzas, pero ellos nunca contestaron. El monstruo estaba haciendo magia, y no queríamos que su influencia afectara a nuestro hijo…”
La audiencia hizo sonidos de sorpresa e indignación.
—Nunca se pusieron en contacto con nosotros—. Dijo James Potter, con voz pesada.
—Una de las nuevas propuestas de ley, aprobadas en los últimos años, menciona que se debe dejar un tutor para un niño que es repudiado por sus familias. Ésto debido a que no deja de ser su hijo a pesar de la falta de magia. ¿Por qué razón decidió no hacer cumplir este mandato?
—Yo no…
El abogado tomó otro pergamino, dándosela al señor Potter. —¿Podría leer en voz alta lo que dice el pergamino?
James Potter se puso nervioso. —Árbol genealógico Potter.
—¿Cómo se muestra el Sr. Potter dentro de éste pergamino?
—Se muestra como un individuo repudiado.
—Ahora Sr. Potter, entenderá nuestra incertidumbre cuando el joven Harry fue a Gringotts, notando que no solo había sido repudiado. Sino que varias leyes se habían visto rotas al momento de hacerlo. El repudio fue realizado cuando el joven llegó con su familia muggle, sin manutención requerida para ello, sin el proceso adecuado en Gringotts, sin un tutor que asegurara un buen trato para él. Según nuestras leyes, los padres de familias prominentes que repudian a cualquier hijo menor de edad, debe de disponer de una cuenta fiduciaria con un porcentaje mayor, al que sería si el niño no fuese repudiado. Esto no habría salido a la luz si el joven Potter no fuese un mago, por supuesto.
—Eso no es lo que…
—Dígame Sr. Potter—. Interrumpió el abogado. —Tiene otros hijos, uno de ellos, apenas más joven que Harry. ¿Qué sucedió cuando la esfera de magia de la familia Potter falló con su siguiente hijo?
James Potter frunció el seño con molestia. —La cambiamos por supuesto. No podíamos creer que tuviéramos dos hijos squib y Andrew había mostrado magia accidental antes de eso.
—Fue lógico el pensamiento, sin embargo nunca consideraron volver a revisar a su primer hijo, que en ese momento estaba viviendo con su tía muggle, sufriendo de un abuso por parte de su propia familia.
James Potter apretó las manos con molestia. —No se suponía que Harry tuviera magia, el chico es un squib.
—Un squib que entró a Hogwarts. Y un niño al que solicitaron su presencia en su primer año para decirle que no podría ingresar a su propia familia de nacimiento.
Todos se mostraron inconformes con ello, los sonidos de disconformidad se escucharon por toda la sala.
—Me gustaría, como evidencia, que vieran el pergamino #78 establecido como prueba de núcleo mágico. Para relevancia del caso se solicitó en Gringotts una prueba avalada por los duendes y tres testigos, sus firmas estan en la base del pergamino, mostrando que Harry tiene un núcleo mágico claro, como la familia de luz Potter.
….
Mira Harry el es tu nuevo tutor, a partir de hoy estarás viviendo con él. El chico miró al hombre mayor, tenía muchas cicatrices en su rostro y una mirada de tristeza.
—Soy Remus Lupin, Harry, un gusto conocerte.
—Buenas tardes Sr. Lupin, soy Harry…
Y esa simple interacción rompió el corazón del hombre lobo, el juicio había terminado hace dos semanas, y el departamento de bienestar infantil había estado investigando y averiguando a posibles candidatos para alojar al chico. Llegando así con Remus, un antiguo amigo de la familia, que había tratado de encontrar por muchos medios al hijo mayor de los Potter. Una investigación más exhaustiva, había mostrado que el hombre había sido identificado como padrino del niño. Era una suerte que una ley que prohibía adoptar niños para hombres lobo haya sido recientemente removida por atentar la integridad de los seres pensantes.
…..
—¿Estás diciendo que comprendes bien lo que estás explicando Potter?
Harry sonrió —¿Por qué no lo haría? te explique las reglas que hay que usar en las matrices de runas, y qué estás haciendo mal en tu matriz. Puedes probarla. Funcionará.
—¿Qué otros temas conoces tan bien? ¡Esta es información de quinto año!
—Leo mucho en mi tiempo libre, y practico cuando puedo. No es tan difícil.
—...No es tan difícil…Este tema ha estado en mi cabeza por los últimos quince días, sin poderlo solucionar, la profesora amenazó con restar puntos si no lo terminamos a tiempo. Y tú lo resolviste en quince minutos…—. El chico parecía querer saltar por la ventana de astronomía solo por considerar que un niño pudiera comprender tal tema.
—No se porque se les hace tan difícil…
El Slytherin mayor solo pudo reír con nerviosismo ante la seguridad del jóven estudiante.
…
—Lo que me estás solicitando Severus, es algo que hay que considerar con los demás jefes de casa…además con los diferentes maestros del chico, no es tan fácil adelantar a un niño de su año…
—Director, personalmente he evaluado al niño Potter. Puedo afirmar que si ponemos un plan de estudios más exigente el estará sobrepasando nuestras expectativas. El chico ayuda a sus compañeros de quinto año con sus propias tareas.
—Ayudar a uno o dos compañeros Severus no es…
—Compañeros de quinto año…
El director suspiró. Sabía que tendría que apoyar a uno de sus mejores maestros, no era común que un chico como el señor Potter apareciera, pero los pocos que habían aparecido, trataban de apoyarlo al máximo que la capacidad del núcleo del niño lo permitiera…
—Muy bien Severus, hablaré con los demás jefes de casa, evaluaremos al chico y veremos todos juntos como deberá ser la enseñanza a seguir para él. Hogwarts siempre ha apoyado el talento, y eso seguirá así.
….-...-...-...
Eran las 4:25 AM cuando Harry estaba tratando de conseguir una fecha próxima a la apertura del siguiente portal, las fechas eran totalmente aleatorias, y aunque en ese momento estaba viendo la posición de los planetas para poder llegar a una conclusión más acertada. Le estaba resultando difícil poder llegar a un acuerdo tácito de la frecuencia en que los portales se abrían.
No había algo que le dijera con exactitud un patrón aceptable y llevaba ya varias semanas con ello, algo que le causaba gran frustración en esos días.
Estuvo a punto de aventar una pluma, después de rayar con furia el pergamino en el que estaba trabajando cuando una alarma le distrajo de su trabajo de forma repentina. Levantó el rostro mientras, de forma apresurada, tomaba una bolsa morada, arriba de su escritorio. Salió de la oficina mientras veía como sus compañeros de guardia activaban una alarma para llamar a los demás aurores de guardia.
La velocidad de reacción había sido inmediata, si algo podría decir Harry era que no tenía quejas de la velocidad en que el departamento se movía: de forma rápida y certera, Harry corrió hacia el punto de aparición, donde una bota raída se encontraba siendo sujetada por una soga bastante gruesa. Asegurando que todos los integrantes llegaran a salvo a su destino, sin que alguno pudiera perderse en el camino.
Llegaron y los aurores rápidamente tomaron sus posiciones, lanzando algunos encantamientos patronus para contrarrestar a las criaturas que estaban en los alrededores.
Estas eran parecidas a pequeños perros sin pelo, grises y desprovistos de todo pelaje, tenían orejas puntiagudas, dientes sobresalientes de su mandibula y ojos negros, llenos de una inteligencia extraña que muchos de los aurores no podían siquiera comprender.
No era raro encontrar diferentes seres que salían de los portales, seres que causaban destrucción a su paso y devoraban todo lo que se encontraba en su camino, sea mágico o muggle. Había incluso una categoría de estos en algún libro dentro del departamento de aurores, donde un auror novato había empezado a categorizar estos seres. Aunque con muy poca información disponible. Perros del infierno, les había puesto. Harry no podía encontrar mayor similitud a estas criaturas con respecto a algunas viejas historias contadas por muggles.
Anteriormente, cuando estos ataques estaban comenzando, el cuerpo de aurores junto a un trabajo conjunto con los inefables, se había dedicado horas de arduo trabajo para crear una estrategia para poder combatir a las criaturas.
Al principio habían tenido muchos problemas, tanto con la distribución de los equipos de ataque junto a la nueva amenaza que se presentaba, los magos estaban acostumbrados a pelear con magos…o con criaturas mágicas, no con estás sombras o criaturas que no se apegaban a ningúna descripción mágica conocida, lo cual dificultaba mucho el combatirlas o eliminarlas, capturar alguna había Sido imposible…hasta ahora.
Fue cuestión de suerte que todos salieran vivos de la incursión, más aún, que nadie saliera con heridas de gravedad y que las pérdidas de civiles habían sido menores, a comparación de otras ocasiones. Dónde las pérdidas siempre han sido lamentables.
El suceso extraño sucedió cuando H, estaba tratando de cerrar el portal, había encontrado que la parte del conjuro dónde otras personas se involucraron anteriormente, podía ser sustituida fácilmente por runas, la solución había resultado simple y fácil, para la complicada tarea, al final la respuesta más sencilla había resultado ser la acertada, sin embargo el problema era distribuirlas alrededor del portal, no podía arriesgarse a escribirlas, puesto que estás tomaban gran predicción de escritura, así que las llevaba escritas en una piedra negra de obsidiana.
Por esta simple razón dos de sus compañeros más capaces lo estaban escoltando, esperando sus órdenes, a petición del jefe de departamento. El momento crucial había sucedido cuando estaban a punto de cerrar el portal, una de las bestias estaba saliendo, pero ésta, más pequeña que los demás solo atino a sacar los dientes cuando H con una velocidad del rayo, para un individuo de corta estatura, la atrapó en una especie de recipiente transparente. Esperando contra todo pronóstico que el pequeño perro sin pelo simplemente se quedará quieto, y no desapareciera. Lo cual, había sucedido.
Tal vez el día estaba a su favor, tal vez era un golpe de suerte, pero él no se quejaría al respecto. No cuando había sido tan fácil esa captura, y mucho menos cuando sus escoltas no se habían dado cuenta de ello, apresurados a combatir a los otros perros sin pelo que estaban tratando de llegar al portal y evitar que H lo cerrará. Solo tomó 20 min más hacerlo, cosa bastante notable a comparación de los 45 min que tomaba regularmente operar toda la parte del ritual en el proceso.
De inmediato guardó el recipiente en su túnica, sin alertar a los demás del hecho. Investigaría primero a la criatura, luego, tal vez lo vería con el Sr. de la oscuridad, si la criatura representaba un enigma mayor al esperado, o para seguir un tipo de proceso, manejaría su existencia en secreto ante la fuga de información, al menos hasta que se pudiera manejar ese asunto sin mayores contratiempos.
Ese día regresaron triunfantes a la sede central del departamento.
Martes 3:00 AM Oficina del inefable H en el departamento de Portales dimensionales.
El pequeño perro se encontraba dentro del recipiente, gruñendo a H mientras éste lo observaba con cuidado, la pequeña bestia no había cambiado su comportamiento en las últimas 4 horas, cuando lo había sacado de su bolsa con el encantamiento expandible. Era bueno que su oficina tuviera este amuleto de silencio, que no dejaba salir nada, puesto que el gruñido era bastante gutural y extraño. Había intentado picar un poco el bote, agitarlo ligeramente, acercar su mano…pero la criatura solo miraba y gruñía. Así que sin dejar de escuchar al extraño perro sin pelo, decidió que le daría un espacio más grande, para poder observar con mayor detenimiento.
Tenía una maleta guardada en la oficina, pero no estaba seguro de poder hechizarla por completo para volverla una buena jaula, no sabía qué era lo que hacía que el pequeño animal se mantuviera cautivo cuando los animales más grandes solían tener la habilidad de atravesar algunas paredes. Lo único que se le ocurría era que no podía atravesar el cristal, o el pequeño bicho simplemente no sabía en ese momento cómo hacerlo, como sus contrapartes adultas.
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Maldijo a los cuatro vientos, su mano palpitaba de un dolor punzante que lentamente le iba adormeciendo la mano. Había sido descuidado. No podían culparlo, tenía casi cuatro días sin dormir y viviendo a base de pociones revitalizantes. Eso le iba a tomar factura tarde o temprano. Lamentablemente en esta ocasión, había resultado más temprano que tarde. Había llegado a su hogar y había realizado una especie de jaula en el sótano de la casa, las paredes estaban hechas de magia rúnica, talismanes de oriente, y algunas hierbas para reforzar el hechizo que había creado con tan poco tiempo de antelación.
Quería ver al pequeño perro en un lugar más grande, el lugar era magnífico, era una especie de terrario para un animal de mayor envergadura, con algunos hechizos de expansión había resultado algo bastante cómodo para poder observar por fuera a este pequeño animal sin que se sintiera intimidado. El problema era que al soltarlo, no había esperado que el pequeño bicho lo mordiera.
Había visto mordidas de este tipo de bestias que salían de los portales. En ningún caso resultaba más allá de una cicatriz que podía curarse fácilmente con magia.
Sin embargo, después de recibir la mordida, tuvo que salir rápidamente del terrario, era una suerte que podía salir de ahí solo caminando por las paredes, sin puertas. Solo le tomó alrededor de unos cuantos segundos antes de que un terrible mareo lo golpeara y terminara desmayado en el suelo. Una fiebre alta había llegado a él como un torbellino.
“El sonido de un clank se escuchó por todo el bosque, con el cuerpo adolorido, miró alrededor con nuevos ojos…parecía que una nueva vida había comenzado” algo que solo en su mente parecía haber sucedido.
Harry se levantó con un gran sobresalto, se encontraba en el piso del sótano, se sentó con dificultad, tenía la sensación de haber tenido un mal sueño, pero no podía recordar qué había sido…
Miró hacia el terrario improvisado, el pequeño perro se encontraba ahí, olfateando todo el paisaje, que incluía algunas cuantas ramas y pasto. No había querido darle nada para ocultarse, no de momento.
Se levantó, cada extremidad protestando en descontento. Su corazón latía a mil por hora, pero se estaba esforzando lo más posible para mantener su respiración lenta y pausada, la herida en su mano, ocasionada por aquella bestezuela, había desaparecido. Se tropezó varias veces mientras caminaba hacia la cocina, trató de ignorar ese hecho.
Había estado inconsciente tres días, no era algo extraño que se ausentara por tanto tiempo en el trabajo, los horarios de los inefables eran muy impredecibles, así que las cartas que habían llegado en ese tiempo, fueron respondidas tres días después. Tomó un desayuno ligero antes de lanzar algunos hechizos de diagnóstico así mismo. Además de una ligera deshidratación, no parecía tener nada más.
Suspiró con cierto alivio, no había duda en su cabeza que tal reacción se debía a lo sucedido con el pequeño animal que había salido del portal dimensional, pero así como estaba seguro de ello, también sabía que era una reacción anormal, en general, los aurores que habían sufrido algún tipo de herida no habían resultado con mayores inconvenientes. Lo más grave había sido una infección por no curar la herida como correspondía…Así que desmayarse no era algo común.
Había regresado al trabajo con diligencia. El señor de la oscuridad lo miró por un breve momento antes de seguir su camino, solo un asentimiento a su dirección. Si vio que su magia estaba un poco irregular, fingió no notarlo.
El tercer día después del accidente y después de despertarse en su escritorio con la respiración agitada, un sudor frío en su frente y terribles escalofríos que parecían no dejarlo en paz. El señor de la oscuridad entró a su oficina sin tocar la puerta. “Un portal nuevo se a abierto, no sirvieron las alarmas”
H se levantó apresurado. Tenía una especie de terrible frío en sus huesos, su mente estaba un poco difusa y la debilidad estaba presente en su semblante, cubierta por la fina pero resistente capa de los inefables. Si la alarma no había sonado, significaba que en ese momento tendrían pérdidas humanas.
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Audiencia del día 24 de mayo del presente año, sala de juicios del ministerio número 23. Audiencia familiar. Caso de la familia Potter.
Harry estaba mirando sus pies con atención, no quería mirar hacia arriba, estaba nervioso y un poco temeroso, las cosas en el colegio no habían resultado muy fáciles, gran parte de la escuela no lo estaba tratando muy bien debido a los sucesos más recientes con su familia. No ayudaba que su hermano lo estuviera antagonizando constantemente ni los constantes comentarios del director contra su casa. Nada demasiado notorio, no obstante las mentes de los niños eran bastante influenciables y su casa no era la más querida.
Trató de regular su respiración, pero le fue difícil por un largo momento. La mano apoyada en su hombro de parte de su abogado había sido de gran ayuda, permitiéndole una especie de conexión a tierra.
—Señor Potter, en estos momentos será llevado a una sala aparte, para probar su núcleo mágico. Sabemos que has asistido al colegio Hogwarts, pero es necesario tener evidencia de tu núcleo mágico para el caso.
Harry asintió, se sentía ligeramente incómodo, pero aceptó al final. Sabía por comentarios de sus compañeros mayores que el núcleo de un mago era algo que no debía ser expuesto, pero…en un caso como este…parecía ser necesario.
Se lo llevaron a una sala, a un lado de la sala de audiencias, su abogado estaba con él, la familia Potter con su respectivo abogado, un par de aurores y un par de testigos. Que habían hecho previamente un juramento de compartir solo la verdad por medio de pergaminos oficiales del ministerio.
—Esto es innecesario—. Alegó el Sr. Potter con molestia. —Nada será diferente. Hay magia en el chico, pero no la suficiente para causar una reacción en la prueba.
Todos en la sala guardaron silencio ante tales comentarios. Harry se removió ligeramente, de nuevo estaba incómodo.
—Vamos Harry, solo tienes que tocar la esfera, todo terminará pronto.
Harry asintió ante las palabras del Sr. Lestrange. Con sus manos temblorosas, toco el orbe, el cual resplandeció de color blanco.
El Sr. Potter se puso completamente pálido mientras que su esposa Lily, se llevó las manos a la boca, ocultando su mirada impresionada. Sus ojos, tan verdes que parecían dos hermosos jades, heredados por su hijo mayor, se aguaron un poco.
Al parecer la familia Potter tendría muchas explicaciones que dar en esa audiencia.
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Harry se sentó en la silla del juzgado, Rodolphus le había dicho que podía comentarle el resultado en un lugar más tranquilo, en lugar de estar sentado en la sala de audiencias esperando el veredicto. El solo había dicho que prefería estar ahí y escucharlo el mismo. Así que solo trató de ocultar el hecho de que sus manos estaban temblando casi incontrolablemente, su mente estaba hecha un lío. Muchos sentimientos se agrupaban en su psique. Después de todo. Los Potter habían querido llegar a un acuerdo con su abogado unos días antes. Sin embargo. Debido a todo lo sucedido en los recientes meses. Se había negado.
En todo ese proceso, su abogado había conseguido un medimago especializado en la mente, y había hecho que acudiera a él mientras sucedía el caso. Esto le había dado un momento para poder transmitir todas sus frustraciones y le había dado también la oportunidad de procesar todo lo sucedido.
“Su familia no le quería” era lo que más se le había dificultado entender y por lo cual había tomado la decisión tácita de no llegar a ningún acuerdo. Porque además de no quererlo con ellos, había hecho todo lo posible por no darle lo que aparentemente le correspondía por sangre, ellos habían actuado mal, el no. El solo había sido una víctima, y como víctima, sólo quería justicia.
Tal vez si se hubieran asegurado de su bienestar…las cosas serían diferentes. Pero no lo eran.
—En el caso actual, dentro del juzgado familiar, se ha llegado a un veredicto con el consejo y los líderes de las familias prominentes. Lo que ha sucedido hoy, es un claro ejemplo en cómo una familia, sin importar su ascendencia, no debe actuar. Es increíble que este tipo de casos sigan pasando hoy en día. Los niños son lo más preciado en nuestra sociedad, y como tal, deben ser cuidados y amados hasta el final… La familia Potter ha roto diversas leyes en contra de uno de sus hijos. Por lo tanto, por decisión unánime de este juzgado la familia se dividirá en dos. Cuando el joven cumpla la mayoría de edad, o pueda serle otorgada su emancipación, se le dará el señorío de la familia. Con todo lo que corresponde en pertenencias, riqueza, asientos en el Wizengamot y artefactos legados familiares. El señor James Potter podrá permanecer con lo que fue dejado a su cargo al momento de cumplir con la mayoría legal como cualquier otro heredero, sin embargo, no podrá ostentar con la pertenencia de la familia ante otros.
—¿¡Qué!?— Exclamó James Potter con furia. Para disgusto del abogado que lo acompañaba, no podía apelar de tal forma, no cuando el disgusto estaba presente en toda la sala. Todos esperaban que se hiciera justicia. —¡Eso nos dejará sin nada!
—Sr. Potter—. Dijo el juez, con voz solemne y tranquila. —Con esta sentencia esperamos con benevolencia, que comprenda lo que fue quitado a su heredero. Debe entender que este crimen es castigado con años en Azkaban. Pero el Sr. Potter exclusivamente pidió ser más comprensibles con su familia, no deseaba que su hermano pasara por lo mismo que él pasó. Cosa que este juzgado compareció y atendió tal llamado.
James Potter se quedó en relativo silencio, aunque su mirada furibunda daba a mostrar su corazón llameante de ira. No estaba contento con lo que sucedía en ese momento.
Fue afortunado que el Sr. Potter, su padre, no lo abordara al salir del juzgado, aunque a lo lejos había escuchado a la familia discutir con vehemencia, al menos por su parte, trato de no prestar atención y seguir su camino junto a Rodolphus.
Los meses siguientes habían resultado en un ir y venir de parte de su abogado desde el juzgado familiar, debido a que la familia Potter seguía teniendo cierto poder, Rodolphus tenía que tomar en cuenta a diferentes familias para poder continuar un proceso de custodia, lo cual estaba resultando en algo más complicado por esto.
Todo cambió su curso cuando, pasando por la oficina, directo a su despacho, escuchó a un hombre hablar fuerte a una de sus secretarias.
—Solo quiero hablar con Rodolphus, Eso es mucho pedir?
—Lo siento pero…
—Déjalo pasar—. Dijo el mencionado con una voz que no dejaba a réplicas, tenía curiosidad lo que tenía que decir el hombre, principalmente si era uno de los mejores amigos de la familia Potter. Si fuera el otro amigo, Sirius, no le habría hecho caso, pero el Sr. Lupin había resultado en una fuente de información importante para ganar el caso del niño. Le podría dar una oportunidad y ver qué sucedería después.
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Harry miraba con cierto nerviosismo la mesa donde estaba sentado, Rodolphus le había dicho que ese día conocería a quien sería su tutor, era un paso importante en su vida, ¿Qué pasaría si él no le resultaba agradable, y si no lo quería? Y si después decidía que estar con él era mucho problema?
Reguló su respiración como le había dicho el sanador, no quería verse mal esa primera interacción.
—Hola Harry—. Dijo al niño. La voz del hombre se escuchaba amable, no podía decir que reconoció su voz, porque no fue así, pero de alguna forma, le llenó de un pequeño calor interior.
—hola—. Respondió con amabilidad.
—Harry—. dijo Rodolphus. —Te presento a Remus Lupin. El Sr. Lupin se encargará de tu custodia de ahora en adelante…
……….
Había caos cuando llegaron al lugar donde el portal dimensional estaba abierto, las bestias: esta vez eran unos extraños seres del tamaño de un caballo, con un par de alas sobresaliendo de su espalda, tenían la misma característica de no tener pelo, como los perros que habían tenido el infortunio de enfrentar la última vez.
Perdieron mucho tiempo al momento de arribar, tendrían que averiguar el porqué las alarmas no habían sonado, eso sería cuando tuvieran la situación bajo control, no era normal que ésto estuviera pasando.
Vio por el rabillo del ojo como el auror James Potter organizaba a su escuadrón, tenía que admitir que era bueno en su trabajo, no tenía quejas. Los magos se prepararon de inmediato, lanzaron hechizos para minimizar las pérdidas, el jefe de aurores había optado por armar pequeñas células de tres integrantes. Dos atacaban mientras que uno defendía a los otros dos, no eran roles fijos, entonces en caso en que uno de ellos resultara herido, había otros dos para brindar soporte.
H se movió con rapidez, una vez que vio el movimiento firme del equipo por el campo de batalla. Los inefables no eran buenos trabajando en equipo, pero eran buenos aprovechando el momento. Vio cómo el señor de la oscuridad se movía por su propia cuenta, podía sentir el poder abrumador del contrario. El poder de unos de los señores de la magia era increíblemente adictivo, era un infortunio que nunca tuvo un acercamiento como este con el señor de la luz, podría compararlos y sacar sus propias conclusiones.
Dejando eso a un lado, fijó su atención a buscar el portal dimensional, su prioridad sería cerrarlo, afortunadamente no sería necesario más personal, se empezó a mover con mayor rapidez cuando notó que las bestias que salieron del portal no parecían prestarle mucha atención. Esa información la anotaría en su mente para más tarde. Ahora, por la seguridad de todos, tenía una misión que cumplir.
Caminó de forma rápida detrás del señor de la oscuridad, quien repelía a las criaturas con ferocidad, sin embargo cuando una de esas criaturas apareció de repente su jefe empezó una lucha contra ésta, se adelantó un poco, siempre con cautela, no se confiaría incluso si veía que las bestias no lo atacaban abiertamente. Sin embargo, un grito aterrador provino de una especie de almacén, sin pensarlo demasiado adelantó el paso.
Nada pudo prepararlo para lo que vio, había un individuo con una capa de mago, que denotaba su procedencia, estaba frente al portal dimensional, tenía las manos extendidas mientras las criaturas salían de éste sin prestarle mayor atención, el almacén estaba completamente desocupado excepto por el portal, que abarcaba desde el piso hasta el techo, una especie de círculo con sal negra que lo rodeaba…y dos pequeños niños en el suelo, estaban dentro del círculo y parecían tener la misma edad, había una especie de limo negro que los estaba cubriendo lentamente desde los pies hasta la cintura. Había una mujer recostada en el suelo que miraba impotente lo que estaba sucediendo. Parecía en shock.
La escena en sí, era demasiado extraña. Pero al mismo tiempo le puso la piel de gallina.
El shock duró un momento, cuando salió de su aturdimiento, lanzó un hechizo incarcerous para atar al mago que estaba frente al portal, en cuanto esto sucedió la mujer empezó a gritar, aunque no se movió de su lugar. —¡No! ¡Detente! ¡Tenemos que terminar!.
El mago que ahora estaba en el suelo empezó a reír de forma desquiciada. —¡Demasiado tarde! ¡Está abierto! ¡Está abierto!—. H miró la escena, sintiendo una extraña sensación de aturdimiento por un leve momento. Caminó hacia el mago, temiendo que, si actuaba imprudentemente, la vida de los niños terminaría de inmediato.
—¿Qué hicieron?—. Le preguntó al mago desconocido.
—¡Está abierto! ¡Está abierto! —. Repitió sin cesar, no era un mago que reconociera, tenía el cabello sucio por el polvo del almacén, pero aún así podía ver el cabello claro que tenía, un castaño color oro, sus facciones estaban deformadas por la excitación mientras parecía no ver lo que sucedía frente a él.
A sabiendas que no podría obtener información de él, miró hacia los niños, el extraño limo había sobrepasado su cintura, ahora llegando a sus estómagos. Tenían los ojos cerrados, probablemente estaban inconscientes, pero sus expresiones solo dejaban a la vista el dolor.
Se dirigió sin mayor dilación con la mujer, que había dejado de gritar y ahora murmuraba cosas sin sentido.
—Dime tu nombre—. Pero solo recibió el silencio y más murmullos. —¿Quién eres?—. Se inclinó hacia ella y la tomó de la túnica, su cabeza se mantuvo firme, aunque su cuerpo se sentía flácido. Fue ahí que notó un parecido entre ella y los niños. —¿Son tus hijos?—. Ante esa pregunta la mujer se mantuvo en silencio.
—No lo son, ellos fueron pedidos por…—. Su mirada fue intensa, dejando de hablar.
—Tu… ¿Les hiciste esto a ellos?...—. miró como el mago estaba riendo de forma desquiciada, su vista fija en otra criatura que salía del portal, mientras el limo negro avanzaba con lentitud en ambos niños. Ahora les llegaba hasta las costillas.
—Se lo merecían—. Dijo la mujer en tono solemne. —Él dijo que tiene que haber un sacrificio, y esos niños… es un honor estar ahí…es un honor…
H se sintió asqueado, las náuseas acudieron a él de forma repentina, tal vez fue por su pasado, su familia biológica nunca lo trataron bien, entonces…mirar a esta mujer…
Se levantó de inmediato, tendría que encontrar la forma de cerrar el portal y salvar a esos niños en el proceso. Se acercó al círculo de sal, la energía que había era muy fuerte, casi le hizo caer de rodillas, eso era algo nuevo, diferente a otros portales. Su corazón palpitaba sonoramente, tanto, que podía escucharlo en sus oídos, primero tendría que romper el círculo de sal, pero éste tipo de barreras independientes, tendían a contener algo. Si las bestias salían del portal y lo pasaban libremente, significaba que contenía otra cosa. Miró el limo negro, tal vez era eso. Gruñó de frustración. Eso significaba que romperlo de inmediato no sería seguro.
Pero ¿Quién era él, sino un inefable? Los métodos seguros raramente se aplicaban a ellos. Sin pensarlo demasiado y antes de romper algo que no sabía si podría controlar, metió un pie dentro del círculo, sintió la energía resonar dentro de él, despertando algo que no pensó que podría despertar.
Escuchó, en su interior, el sonido de morder la carne, de masticarla, se le fue la visión por un breve momento, sus oídos se taparon, sintió su sangre correr más rápido por sus venas, sus sentidos se intensificaron y el eco de una voz vino a él.
“Ven, te daremos lo que deseas” escuchó el eco de un recuerdo.
Se obligó a regresar al presente, vio, con cierta fascinación como el extraño limo no le prestaba atención, se arrodillo junto a los niños, no se aventuró a tocar el líquido negro, pero si pudo tomarles el pulso, era débil. Miró hacia atrás, el extraño mago lo miraba en silencio, de alguna manera fascinado. Trató de cargar a uno de los niños, pero parecían pegados al suelo.
Su cabeza estaba tratando de pensar en alguna forma de ayudar a los pequeños cuando la risa incontrolable del mago se volvió a escuchar. —¡Es tu sangre! ¡Maravilloso! ¡Sublime! ¡No puedo esperar y ver cómo el mundo cae a sus pies!
Su sangre…de alguna forma éste mago, quien aparentemente había abierto el portal sabía lo que sucedía, mucho mejor que él, o incluso, todo el departamento. Pensando en probar su hipótesis, con su varita hizo una pequeña cortada en una de sus manos, un poco de su sangre cayó a un lado del extraño líquido negro, que se retrajo de inmediato hacia el lado contrario. Parecía aborrecerla. El extraño tenía razón…dejando a un lado este descubrimiento, empezó a pensar en sus opciones, no podía cubrir a los niños con ella, moriría siquiera lo intentara. Miró a la mujer por un breve momento, sintiendo el abandono de forma abrumadora. Negó con la cabeza, se negaba profundamente a abandonarlos como lo hicieron con él.
Salió del círculo rápidamente. —¡Dobby!—. El elfo apareció de inmediato. No lo dejó hablar. —Ve al banco Gringotts, pide dos pergaminos de la sección 47-B al duende regente de mi familia. Debes traerlos lo más rápido posible.
El elfo, viendo la situación, aunque desconocida, desapareció sin cuestionar. Fue una suerte conseguir un elfo doméstico en días anteriores. Cuando H llegó junto a la mujer nuevamente, el elfo volvió a aparecer. Llevando consigo dos pergaminos de color oro y un par de pequeños viales con una poción azul oscuro.
—Escucha, mujer tonta, pon tu marca aquí, con uno de tus dedos bastará—. La mujer miró aturdida al mago frente a ella. H se resistió a usar una imperdonable, era necesario que el proceso fuera de forma libre y sin coaccionar la libertad de los participantes. Exceptuando los niños.
La mujer negó con la cabeza. —¿Qué es eso?
—¿No querías que se cumpliera el objetivo? Esto va a ayudar. —Mintió sin remordimientos.
La mujer, aturdida, asintió, con una de sus manos, sucias por el polvo del piso, marcó su huella dactilar en los pergaminos. H hizo una breve marca en una de sus manos, haciendo que la sangre de la mujer cayera en las hojas color oro, ambos brillaron levemente. H aprovechó su herida anterior y dejó caer su sangre en el mismo pergamino, que volvió a brillar, esta vez con mayor intensidad.
Sin decir nada más agarró los dos viales y le entregó el pergamino al elfo, que se había mantenido a su lado y en silencio fielmente a pesar del peligro. —No entres al círculo—. Le advirtió antes que él entrara nuevamente, ignorando el movimiento de energía, al menos, las náuseas no habían regresado. Quitó el corcho de ambos viales y vertió un poco de su sangre en ellas, las volvió a tapar y las agitó exactamente 7 veces. Destapó una y la vertió lentamente en la boca del niño, hizo falta un pequeño hechizo para ayudarlo a tomarla, pero era algo inofensivo. Repitió el proceso con el otro chico.
El efecto fue casi inmediato, el limo negro empezó a retorcerce y a retirarse. El mago que estaba detrás de él empezó a gritar furioso. El líquido, sin alguna presa en qué enfocarse, empezó a retorcerse frenéticamente. Cuando ambos niños estaban libres, los cargó a ambos y los sacó de esa trampa mortal. Se los dejó al elfo. —Llévalos a casa—. Ordenó. El elfo sin decir nada más, desapareció con un pop.
El mago gritó frenético de furia. H, ahora sin contenerse, con uno de sus pies, rompió el círculo de sal. El líquido salió disparado hacia el mago, quien solo pudo gritar en agonía cuando éste empezó a consumirlo, esta vez, de una forma más agresiva.
H no le prestó atención, se enfocó en cerrar el portal ahora, colocó las piedras alrededor, y empezó con el ritual. Fue una fortuna que el líquido se desvaneciera cuando el portal fue cerrado. Al menos no tendría que lidiar con eso cuando llegasen los aurores.
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